El Tribunal Supremo confirma que no se puede cobrar el impuesto municipal de plusvalía, si no hay aumento de valor.

La Ley de Haciendas Locales establece que este impuesto se devengará a partir de los valores catastrales (valor que vemos en el Impuesto sobre Bienes Muebles, IBI), sin que se puedan utilizar otros criterios diferentes.
Después de la crisis, a pesar de que se vendían o se daban en pago inmuebles por un precio inferior al de compra, los ayuntamientos seguían cobrando este impuesto que, recordémoslo, se fundamenta en el incremento del valor de la finca vendida.
Esto daba lugar a situaciones tan injustas como la de las familias que tenían que pagarlo después de dar su domicilio a la entidad bancaria por no poder atender la hipoteca.
De estas injusticias resultó una sentencia del Tribunal Constitucional, de mayo de 2017, que declaraba nulos los principales artículos, y abría la posibilidad a la desaparición de este impuesto.
Ahora, Julio 2018, una sentencia del Tribunal Supremo "interpreta" lo que quería decir el Constitucional y "explica" que éste quería declarar la nulidad parcial de los artículos sólo para los casos en que hubiera transmisiones con pérdidas.
Por lo tanto el impuesto sigue y lo que hemos conseguido es que si demostramos que hemos tenido pérdidas (según el precio de la escritura de adquisición y el de la de transmisión), no nos devengarán el impuesto.
Ahora sólo falta que los ayuntamientos, que esperaban el resultado de esta última sentencia, devuelvan las plusvalías de transmisiones en pérdidas con la misma celeridad que las cobraron.